Con el mes de agosto tocando a su fin y la muda prácticamente rematada, el metabolismo del macho de reclamo (*Alectoris rufa*) vuelve a reconfigurarse. Ya no necesita la ingente cantidad de aminoácidos azufrados que demandaban los cañones de las plumas, sino una dieta energética limpia y equilibrada que le permita muscular, ganar resistencia y mantenerse en su peso ideal sin acumular grasa abdominal.
1. El error del macho sobrealimentado o «gordo»
Un macho excesivamente engrasado es un pésimo reclamo para el campo:
- La grasa acumulada alrededor de los sacos aéreos y el hígado reduce su capacidad pulmonar: el pájaro se cansa a los veinte minutos de dar de pie y empieza a jadear.
- El exceso de tejido adiposo eleva su temperatura corporal interna, volviéndolo más vulnerable a los cambios bruscos de temperatura matinales.
- En mano, la quilla esternal debe palparse firme, con los músculos pectorales bien llenos a ambos lados, pero sin esa sensación pastosa y blanda de manteca en la zona ventral.
2. La selección del grano: calidad, limpieza y dureza
El grano destinado al macho de reclamo debe elegirse con el mismo rigor que la comida de un deportista de élite:
- Trigo duro de secano: Rico en almidones complejos de lenta absorción que proporcionan energía continua a lo largo de todo el día.
- Cebada limpia de dos carreras: Aporta fibra digestible y evita el engorde excesivo del ave.
- Yero o veza en pequeña proporción (5-10%): Mantiene un aporte proteico basal vegetal que tonifica el músculo sin disparar el celo prematuramente.
3. El peligro invisible del polvo y la aspergilosis
Nunca compres sacos de cereal con fondo terroso o granos atacados por gorgojo. El polvo de cereal mal almacenado suele estar contaminado por esporas de Aspergillus fumigatus.
Cuando el pájaro introduce el pico en el comedero e inhala ese polvo fino, los hongos colonizan sus sacos aéreos y pulmones, provocando aspergilosis respiratoria: una afección crónica e incurable que provoca silbidos al respirar, pérdida total de voz y la muerte paulatina del ave. Pasa siempre el grano por un harnero o cedazo antes de echarlo al comedero.
El grano que come tu pájaro debe estar tan limpio que no manche las manos de polvo al coger un puñado. La salud de la garganta del macho empieza en la limpieza del comedero.
En Perdices Tavi cuidamos la nutrición de nuestras aves con cereal de primera calidad producido en los campos granadinos. Si te interesa cómo cuidamos el porte y la salud de nuestros ejemplares, lee nuestra guía sobre cómo seleccionar un buen macho de reclamo o descubre los cantores de nuestra sección de machos de reclamo.
