Uno de los errores más extendidos entre quienes intentan criar o gestionar cotos de perdiz es creer que los perdigones recién nacidos pueden alimentarse de sémolas de cereal molidas o granos triturados. La biología de la perdiz roja (*Alectoris rufa*) marca exactamente lo contrario: durante sus tres primeras semanas de vida, el perdigón es prácticamente un ave insectívora.

1. El requerimiento proteico inicial (28% de proteína bruta)

Al nacer, el pollo de perdiz apenas pesa entre 12 y 15 gramos. En menos de un mes debe multiplicar por seis su peso, desarrollar el aparato locomotor para escapar a la carrera y formar las plumas remeras primarias que le permitan dar sus primeros vuelos cortos a los 10-12 días.

Este crecimiento acelerado requiere una dieta con más del 26-28% de proteína bruta de alto valor biológico, rica en aminoácidos esenciales como metionina, lisina y cistina. El grano de trigo o cebada contiene entre un 10% y un 12% de proteína vegetal, completamente insuficiente para este proceso. Si el polluelo no accede a proteína animal, sufre raquitismo, defectos en las plumas y muere por debilidad.

2. Qué comen en el campo salvaje

En libertad, la madre y el macho conducen a la pollada hacia zonas húmedas, regajos, ribazos y linderos de siembra donde abunda la microfauna. La dieta de un perdigón en el monte se compone de:

  • Hormigas y sus crisálidas: Fuente densa de aminoácidos y ácido fórmico que ayuda a su flora intestinal.
  • Pequeños escarabajos y curculiónidos: Aportan quitina, minerales y energía rápida.
  • Pulgones, saltamontes y orugas tiernas: Fáciles de ingerir por un pico que todavía es blando.

Además del alimento sólido, los insectos proporcionan a los perdigones el agua metabólica necesaria para no deshidratarse en los días calurosos de mayo y junio, cuando los puntos de agua superficiales quedan lejos de su radio de marcha.

3. La transición hacia las semillas

A partir de la tercera o cuarta semana, el aparato digestivo del perdigón madura: la molleja muscular se hace más potente y el ave comienza a ingerir arenillas (*grit*) para triturar granos. De forma progresiva, la dieta pasa a incorporar brotes verdes tiernos (cerrajas, leguminosas) y semillas silvestres de gramíneas.

El éxito reproductor de un coto de perdiz en primavera no se mide por cuántos huevos eclosionan, sino por cuántos insectos encuentran los perdigones en sus primeros quince días de vida.

En las instalaciones de Perdices Tavi en Huéneja cuidamos esta fase con fórmulas específicas de iniciación que reproducen ese aporte nutricional óptimo, garantizando que el pollo crezca con osamenta fuerte y pulmón antes de pasar a nuestros amplios voladeros de vuelo para repoblación.