Cuando se cuelga la escopeta y concluye la veda del cuquillo entre marzo y abril, muchos aficionados cometen el error de desentenderse de sus pájaros: se limitan a llenar el comedero y dejarlos en un rincón sombrío. Sin embargo, los dos meses que siguen al cierre son críticos para la longevidad y salud del macho de reclamo.
El celo somete al macho a un desgaste biológico tremendo: cantar durante horas en el tanto, recibir a los pájaros de campo con tensión muscular máxima y mantener los niveles de adrenalina altos agota sus reservas. Mayo es el mes de la recuperación.
1. La bajada progresiva del celo
Un macho no debe pasar de golpe de la excitación del puesto a una oscuridad total. El descenso debe ser paulatino:
- Separación visual y acústica: Si tienes varios machos en el jaulero, sepáralos para que no se vean ni se piquen al cante continuo. El silencio y la calma ambiental le permiten descender sus pulsaciones hormonales.
- Control de la luz: Evita la luz solar directa prolongada en las horas centrales del mediodía. Un ambiente fresco y con penumbra suave invita al ave a tranquilizarse y asearse el plumaje.
2. Revisión física en mano: patas, pico y almohadillas
Saca con suavidad al pájaro de la jaula y realiza una inspección detallada:
- Plantas y almohadillas plantares: Comprueba que no haya pequeñas grietas, callosidades duras (*clavos*) o heridas provocadas por el roce continuado con los barrotes del fondo. Si observas durezas, una gota de vaselina pura o aceite de oliva en las patas ayuda a regenerar las escamas.
- Pico y uñas: Tras semanas comiendo y bebiendo en recipientes de jaula, revisa si el pico ha crecido con exceso en la valva superior o si las uñas se han curvado demasiado, requiriendo un limado suave.
3. Limpieza y desinfección a fondo de la jaula y el casillero
Aprovecha una mañana soleada de mayo para traspasar temporalmente al pájaro a una jaula de respeto o pelechero limpio y someter su jaula habitual a una higienización completa:
- Lava el alambre y la madera con agua caliente y jabón neutro, o una disolución muy suave de lejía o vinagre de manzana.
- Raspa a conciencia el casillero y la bandeja inferior, eliminando cualquier resto de excrementos secos donde puedan anidar larvas de ácaros o piojillo.
- Deja secar la jaula completamente al sol directo antes de volver a alojar al ave: los rayos ultravioleta son el desinfectante natural más eficaz.
4. Ajuste de la dieta: de la energía a la fibra
En primavera se debe retirar la alimentación alta en grasas o semillas estimulantes (como el cañamón o las mezclas calientes) que se usaron en enero y febrero para avivar el cante. Pasa a una mezcla base limpia de trigo limpio, cebada y un pienso de mantenimiento bajo en proteína (14-15%), complementándolo con verde tierno (hojas de lechuga, cerraja silvestre o collejas) dos o tres veces por semana.
Un macho que descansa bien en mayo y recupera masa muscular es un macho que mudará limpio en verano y volverá a cantar con fuerza la temporada que viene.
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