Con la llegada de junio y los primeros calores consistentes, el organismo de la perdiz roja (*Alectoris rufa*) activa el proceso zootécnico más exigente de todo su ciclo biológico anual: la muda completa o pelecho. Durante los próximos dos o tres meses, el ave renovará prácticamente todas sus plumas para afrontar el rigor del invierno venidero.
1. El orden cronológico de la muda
La muda en la perdiz roja no ocurre de forma caótica; sigue una secuencia biológica ordenada para evitar que el animal pierda por completo la capacidad de volar en libertad:
- Remeras primarias del ala: La muda comienza por la primera remera interna (la más cercana al cuerpo) y avanza de forma progresiva hacia el exterior, hasta la décima pluma. Nunca se caen todas a la vez; el ave pierde una pluma y no tira la siguiente hasta que el nuevo cañón ha crecido a más de la mitad.
- Plumaje de cobertura y pecho: Se desprenden en pequeños mechones, dejando ver los cañones nuevos envueltos en su funda blanquecina cerosa rica en riego sanguíneo.
- La cola (timoneras) y la cabeza: Son las últimas en renovarse, culminando habitualmente bien entrado el mes de agosto.
2. El gasto metabólico y la síntesis de queratina
La pluma está compuesta en más de un 85-90% por queratina, una proteína fibrosa muy resistente cuya síntesis exige grandes cantidades de aminoácidos azufrados, principalmente metionina y cistina.
Durante el momento cumbre del pelecho, el sistema inmunitario de la perdiz baja sus defensas: gran parte del flujo sanguíneo y de las reservas hepáticas están dedicadas a nutrir los cañones en crecimiento. Una perdiz en muda está más expuesta a resfriados, golpes de calor o procesos bacterianos intestinales.
3. Nutrición específica para un pelecho limpio
Alimentar a un macho de reclamo en junio solo con trigo o cebada es condenarlo a una muda lenta, plumas quebradizas o al temido falso pelecho (muda cortada a mitad de proceso). La dieta debe enriquecerse con:
- Aporte proteico equilibrado (16-18%): Pienso específico de muda o pequeñas cantidades de leguminosas como veza o guisante partido.
- Semillas ricas en aceites grasos esenciales: Semilla de girasol pequeña, linaza o cañamón en dosis muy medidas (dos o tres semillas al día por pájaro) para dar elasticidad y brillo natural al raquis de la pluma.
- Vitaminas de los grupos A, D3 y complejo B: Favorecen la fijación de minerales y la salud de la piel donde brotan los nuevos folículos.
Un cañón sangrante por golpe o picaje en pleno pelecho causa dolor agudo e infección. La penumbra, el espacio tranquilo y una dieta rica en aminoácidos son la mejor garantía para un macho de bandera.
En Perdices Tavi cuidamos a diario el estado de muda de nuestras manadas en Huéneja. Si deseas conocer a fondo los criterios con los que evaluamos el porte y plumaje de cada pájaro, lee nuestra guía sobre cómo seleccionar un buen macho de reclamo.
