A mediados de agosto, el ciclo reproductor de la perdiz roja (*Alectoris rufa*) está prácticamente cerrado en la mayor parte de España. Los perdigones nacidos entre mayo y junio ya tienen casi el tamaño de los adultos y se desplazan agrupados en grandes bandos familiares. Es el momento decisivo del calendario de gestión: la realización del censo de verano.

1. Metodología de campo: el transecto al amanecer

Para que un censo sea representativo y útil no se puede salir al monte a cualquier hora:

  • Horario estricto (del alba a las 9:30 h): Es la franja en la que las aves salen de sus dormideros para forrajear en los rastrojos y acudir a los bebederos antes de que apriete el sol. A partir de las diez de la mañana se encaman en lo espeso y se vuelven invisibles.
  • Itinerarios fijos en vehículo lento o a pie: Recorrer pistas perimetrales a 15-20 km/h o caminar veredas a favor de viento con prismáticos de buena luminosidad (8x42 o 10x42), anotando en estadillo cada bando avistado.
  • Control en puntos de agua: Las cámaras de fototrampeo instaladas previamente en los bebederos permiten cotejar los recuentos directos y detectar si hay bandos que no se han visto en los caminos.

2. El ratio pollos/adultos: la prueba del algodón

El dato más relevante de un censo no es el número total de perdices vistas, sino la proporción de jóvenes del año frente a adultos reproductores:

  • Ratio superior a 3 o 4 pollos por adulto: Temporada excelente. La primavera ha sido benigna en lluvias e insectos, las nidadas han salido adelante con éxito y la densidad poblacional del coto crece con fuerza.
  • Ratio entre 1,5 y 2,5: Año medio de mantenimiento. La cría compensa la mortalidad natural anual del bando.
  • Ratio inferior a 1,5 pollos por adulto: Alarma roja. Fracaso reproductor severo debido a sequía, predación o tormentas tardías. En este escenario, el plan técnico de caza debe restringir días hábiles y cupos para no esquilmar el capital reproductor de la finca.

3. Decisiones técnicas tras el censo

Con los datos sobre la mesa, la junta del coto puede tomar decisiones certeras:

  • Establecer el cupo de capturas por escopeta y jornada de forma matemáticamente sostenible.
  • Identificar cuarteles o vaguadas que se han quedado desiertas, programando refuerzos estratégicos o siembras de cara a la primavera siguiente.
Gestionar con datos de censo es la única diferencia entre un coto que dura décadas y una finca que se arruina en dos temporadas de mala gestión.

En Perdices Tavi colaboramos activamente con sociedades de cazadores para reforzar aquellos sectores donde el censo revela densidades bajas. Si necesitas asesoramiento o reposición de aves de vuelo bravas, consulta nuestra sección de perdiz roja para repoblación.