Cualquiera que camine al atardecer por un lindero de cereal o por las veredas de monte habrá visto esas pequeñas concavidades circulares de polvo fino, conocidas en el mundo rural como sobaderos o tierreros. Son los baños secos de la perdiz roja (*Alectoris rufa*), uno de los hábitos etológicos más esenciales para la salud de la especie.

1. Control del exceso de grasa de la glándula uropígea

Las aves cuentan en la base de la cola con la glándula uropígea, que segrega una sustancia cerosa e impermeabilizante que el animal extiende con el pico sobre sus plumas. Sin embargo, un exceso continuado de esta cera apelmaza el plumaje, acumula suciedad y reduce su capacidad de aislamiento térmico frente al frío y al calor.

El polvo fino de la tierra actúa como un secante natural: absorbe el exceso de sebo oxidado y los restos de suciedad ambiental. Tras revolcarse vigorosamente y sacudirse al sol, las plumas quedan sueltas, esponjosas y alineadas.

2. Desparasitación mecánica frente al piojillo

Los piojillos mallófagos y los ácaros no se alimentan de sangre en el exterior de la pluma, sino de la queratina del cálamo y las barbas. Al introducirse en la tierra fina y frotar activamente el vientre, el cuello y las axilas, las micropartículas de polvo obstruyen los espiráculos respiratorios de los parásitos y desgastan su cutícula por fricción, forzándolos a desprenderse.

3. Cómo proporcionar tierra a los machos de reclamo

Un macho mantenido en jaula tradicional con casillero de alambre o madera no tiene acceso continuo a la tierra del suelo. Para garantizar su bienestar durante la primavera y el verano, conviene seguir estas pautas:

  • Tierra arcillosa o de ribazo, bien tamizada: Emplea tierra seca de monte o ribazo libre de piedras cortantes y estiércoles. Pásala por un tamiz fino para que quede una textura similar a la harina.
  • El truco de la ceniza de leña: Añadir un 10% de ceniza de leña de encina o sarmiento bien cernida a la tierra potencia el efecto antiparasitario gracias a su pH alcalino, letal para el ácaro rojo.
  • Cajón de baño o suelta periódica: Introduce al macho en un cajón limpio o pelechero con dos dedos de esta tierra durante un par de horas a primera hora de la mañana, antes de que caliente el sol.
Una perdiz con acceso regular a un buen sobadero luce colores vivos, brillo en las plumas coberteras y una vitalidad en la mirada que jamás tendrá un pájaro privado de tierra.

En las fincas de Perdices Tavi en Huéneja disponemos de amplias zonas de tierra volcánica y caliza natural en todos nuestros voladeros, asegurando que cada ave desarrolle un plumaje impecable y resistente tanto para el campo como para el futuro puesto de reclamo.